República Checa, diciembre de 2020

Con la llegada de las bajas temperaturas, contactamos con el director del hogar para niños de Frýdlant para saber cuál era la mejor forma en que podíamos ayudar. El hogar había agotado su presupuesto anual en productos de desinfección y protección, y esto no les permitía comprar a los niños más prendas de invierno como guantes, gorros o calcetines. Por eso decidimos llevarles guantes de invierno. Y tras comprar treinta pares en cuatro tallas y seis colores diferentes, los empacamos y llevamos al centro.

Por la mañana, cuando llegamos, los niños estaban en clase. Y, ¡qué grata sorpresa! Recibimos un regalo artesanal y una tarjeta navideña hecha por los pequeños. Agradecidos acordamos cooperar en el futuro y esperamos poder visitar el centro una vez más.