Ucrania, agosto de 2020

Nuestro primer contacto con el centro de inserción para personas sin hogar en Sumy fue una conversación telefónica que mantuvimos con el director, quien nos puso al corriente de las necesidades que tenía el centro. Nos dijo que albergan hasta 60 huéspedes al día, entre residentes permanentes y personas que solo vienen a pasar la noche. La edad de los huéspedes varía; hay jóvenes y gente más mayor y, principalmente, son hombres. Los motivos por los que acuden al centro también son diferentes. Sus principales necesidades son comida, medicinas y productos de higiene personal.
Tras conocer la situación del centro, la organización decidió ayudar. Nos repartimos las tareas y nos pusimos manos a la obra. El día que fuimos había aproximadamente 30 huéspedes en el centro, algunos de ellos personas mayores que necesitaban pañales.
Compramos productos de higiene personal, además de 60 afeitadoras desechables, pañales para adultos y medicinas. Empaquetamos los artículos en cajas y, como broche final, añadimos tarjetas de felicitación con buenos deseos. Disfrutamos de la oportunidad de trabajar juntos sirviendo a otras personas.
Un equipo de voluntarios cargó las cajas y las llevó al centro. El personal y los huéspedes del centro nos recibieron con alegría y agradecimiento por la ayuda recibida.