Liubliana, mayo de 2019

Los voluntarios decidieron organizar otra caminata con las personas mayores de la residencia de ancianos Tabor Liubliana. Tenemos una buena relación con esa institución, pues algunos voluntarios la visitan con bastante frecuencia. Así que los preparativos se coordinaron rápidamente. Nuestra intención fue animar a los ancianos que sufren demencia, que están en silla de ruedas o que rara vez reciben visitas de sus familiares.

En un hermoso día primaveral nos encontramos en la residencia de ancianos. También participaron voluntarios de otras organizaciones. Junto con los empleados y los ancianos éramos un buen número de personas.

La primera parada en nuestro camino fue el mercado central de Liubliana, donde regalamos a los ancianos algunas flores hermosas en macetas y nos tomamos fotografías.

Continuamos nuestro camino por el centro de la ciudad y nos detuvimos ante la estatua de un ex alcalde de la localidad. Un voluntario nos narró los logros en la vida del alcalde, que se remonta a más de cien años.

Después cantamos algunas antiguas canciones folclóricas acompañadas por el sonido de un ukelele. Los ancianos conocían muy bien estas melodías y disfrutaron mucho escuchándolas y cantándolas.

Nuestra última parada fue un restaurante donde habíamos preparado una pequeña dulce sorpresa para los ancianos. Compartimos con ellos unas deliciosas y saludables madalenas que había horneado uno de los voluntarios un día antes. Mientras disfrutábamos del dulce sabor de las madalenas nos invadió una sensación de alegría y gratitud. Nos conmovió mucho ver la alegría y el brillo en los ojos de los ancianos.

Después de dos horas de un maravilloso paseo regresamos contentos a la residencia Tabor. Los empleados de la residencia nos agradecieron amablemente y nos invitaron a repetir la caminata en un futuro próximo