Debido al creciente número de asilos de ancianos en España y la cantidad de residentes permanentes en ellos, un grupo de voluntarios visitó uno de estos centros en Levante. El grupo preparó abundantes galletas y dulces para los residentes, y entonó emotivas canciones que animaron e inspiraron el ambiente. Los ancianos disfrutaron de la compañía y de las conversaciones durante varias horas.

 

Flamenco para levantar el ánimo

En una residencia de ancianos en Málaga, un grupo de voluntarios montó un espectáculo de baile flamenco y de alegres canciones folclóricas que animaron a todos los presentes.

Uno de los ancianos expresó su agradecimiento: “Es la primera vez que un grupo viene a dar una función gratuita. ¡Gracias!”